
Es hora de cambiar la historia. Es hora de dejar la gitanería de lado y de demostrar que tenemos jerarquía para ganar cualquier compromiso por más difícil que se presente. Es hora de alentar desde el rincón más profundo de nuestra patria a estos 11 guerreros que saldrán a la cancha esta noche a jugar el partido de su vida, ese partido que, si lo sacamos adelante, puede llevarnos a un Mundial de Fútbol después de 36 años.
Hoy serán los 90 minutos más largos de nuestras vidas, pero qué importa si la recompensa de la espera será la obtención del boleto para la Copa del Mundo de Rusia 2018.
La espera genera que el pulso de los más de 30 millones de peruanos se acelere al mismo ritmo en el que palpitan los corazones de los once guerreros que saldrán a la cancha.
Esperamos más de 30 años para vivir un momento así y esta noche será la decisiva. Hoy es el día en el que podremos gritar con el corazón que nuestra selección peruana volverá a pisar una cancha en un Mundial y en el que todos los peruanos ya no hincharemos por un país que no es el nuestro.
Es hora de regresar. ¿Cómo no sentir? Si en cada partido el alma de los 11 peruanos se quedaba en la cancha y el de los más de 45 mil hinchas, en las tribunas.
¿Cómo no llorar? Si vimos que estos jóvenes, guiados por algunos experimentados como el zaguero Alberto Rodríguez y el capitán Paolo Guerrero, rompieron con la racha de derrotas y nos robaron más de una sonrisa en jornadas donde nos tocaba estar lejos de nuestro país, logrando importantes victorias como ante Paraguay en Asunción y frente a Ecuador en Quito o sacando un importante empate ante Argentina en La Bombonera.
Y ¿cómo no seguir alentando? Si este grupo de futbolistas, con el entrenador argentino Ricardo Gareca al frente, nos devolvió la identidad que se había perdido hace algunos años, opacando nuestra historia con “héroes” que solo existen en las historias de Marvel.
Hoy es el día de volver, peruanos. Es el momento de triunfar y de hacer realidad el sueño con el que dormimos y nos levantamos desde hace más de 30 años, preguntándonos ¿cuándo volveremos a jugar un Mundial?
Afuera queda el pesimismo, debajo de la tierra queda la clásica frase: “será para la próxima Copa del Mundo”; porque esta noche todo cuestionamiento se acabará.
Los peruanos tenemos el hambre de gloria y, sobre todo, de la clasificación; eso es imposible sacarlo de la mente. Esta noche todos seremos un solo aliento para que la bicolor derrote a Nueva Zelanda y nos regale la alegría de celebrar la clasificación a Rusia, porque ya es hora de regresar.
El último viernes nos dejaron con las ganas de gritar a todo pulmón un gol en Wellington, pero hoy deben reivindicarse muchachos por esta gloriosa blanquirroja, por sus familias y por los más de 30 millones de compatriotas que esperan despertar con una gran alegría tras un triunfo de nuestra selección.
Si el cotejo acaba igualado 0-0, se jugarán dos tiempos extras de 15 minutos cada uno; si persiste la igualdad, el ganador se definirá mediante los penales.