
El presidente de Bolivia, Evo Morales, desató polémica en las redes sociales al comentar en Twitter que Perú y otros países tratan de “apropiarse” de la danza Caporales, la cual, según el presidente boliviano, es una expresión cultural de su país.
“En otros países como Perú tratan de apropiarse de nuestra maravillosa expresión cultural y no debemos permitirlo #CaporalEsDeBolivia”, escribió en la mencionada red social. Su mensaje estuvo acompañado por una fotografía que muestra a unos jóvenes bailando la danza de los Caporales.
Cabe señalar que el Ministerio de Culturas y Turismo de Bolivia elevó el 26 de julio pasado una queja contra Perú por el lanzamiento del trailer de la película en la que se utiliza la danza del caporal, como eje central, sin mencionar a Bolivia, como país de procedencia, ni a los hermanos Estrada Pacheco, creadores del baile, de acuerdo a medios de prensa bolivianos.
La juvenil, alegre, sensual y enérgica danza de los Caporales se ha convertido, en una manifestación infaltable en los certámenes dancísticos de mayor trascendencia, en una expresión integradora y en la de mayor difusión internacional. Los Caporales es una expresión coreográfica posmoderna, que se sustenta en la tradición dancística del Altiplano del Titicaca. Si bien es cierto que su creación es de reciente data; sin embargo, sus raíces se remontan a las centurias de la dominación colonial, inclusive al período prehispánico.
Entre las danzas predecesoras que sirvieron de insumo para la creación de los Caporales, se cuenta a una milenaria de índole andina y a tres de origen colonial. La primera es el Quirqui y las otras: La Saya, el Tundique y los Negritos.
La tuntuna, que viene del tundique, es tradicional, a diferencia de la saya, que salió de Bolivia y tiene su origen en 1969. En nuestro caso, la tuntuna sí es más del lado de Puno, con sus propias diferencias.