
Alberto Fernández fue a la Casa Rosada y se reunió con Mauricio Macri durante casi una hora, en un encuentro «positivo» y «cordial», con el que iniciaron el proceso de transición que culminará con el traspaso de mando, el 10 de diciembre.
El presidente electo llegó alrededor de las 10.30, acompañado por su vocero, Juan Pablo Biondi; y fue recibido en la Escalera Francia, de Honor, por el secretario general de Presidencia, Fernando de Andreis, mano derecha de Macri.
Conocedor de los pasillos de Casa Rosada, Alberto tuvo varias escalas en su trayecto hasta el encuentro con Macri: saludó a varios mozos y a empleados de la Casa Militar a quienes conocía de su etapa como jefe de Gabinete.
La reunión, en el despacho presidencial, fue a solas. Se saludaron con un apretón de manos. No hubo abrazo, pero sí, como gesto de buena sintonía, posaron para dos fotos, que retrató el histórico fotógrafo presidencial Víctor Bugge, quien se estrechó en un abrazo con el mandatario electo, cuando ingresó por la explanada de Avenida Rivadavia.
Como se pospuso unas horas -iba a ser a las 8.30-, según fuentes al tanto de la reunión, finalmente no desayunaron.
La cita, según coincidieron ambas partes, fue «cordial». «Fue una buena charla, cordial, pensando en la transición, en hacer lo mejor para el país y para distender», resaltaron desde el entorno del presidente electo.
Desde el Gobierno, coincidieron en que se trató de un encuentro «positivo», y que tuvieron «la mejor charla desde que empezaron a hablar tras las PASO». Y contaron que «acordaron estar en contacto para que sea una excelente transición»,
Tal como era la intención de Alberto, en la cita se acordó «armar un equipo de transición». En las próximas horas, el presidente electo le hará llegar a Macri un listado con los nombres de los 30 y 40 dirigentes que eligió para interiorizarse de cada área. Del lado del Gobierno, en tanto, serán los ministros. La idea es que se comience a trabajar esta misma semana. (C)