Horas después de su cadena nacional, Ollanta Humala salió a anunciar que su gobierno no puede suspender el proyecto Tía María porque ni siquiera se ha iniciado y además porque esto expondría al Perú a demandas legales internacionales. No comentó de las víctimas por la represión policial en la zona.
Además demandó que la empresa Southern manifieste su voluntad para lograr la paz social y el desarrollo en la región de Arequipa. Es decir, que ellos sean los que convenzan a todos los pobladores de Islay.
Nunca habló sobre el Estado de Emergencia (ni de los militares que están en la zona) y solo dijo que su gobierno tendrá que garantizar el Estado de autoridad en la región, para lo que le pidió ayuda a los diferentes partidos políticos, al Ministerio Público y al Poder Judicial para aplicar justicia contra los que están provocando actos de violencia en la zona.
La casa matriz de la Southern, Grupo México, acaba de ser acusada de corrupción después de amañar un proceso de licitación para reabrir una mina polimetálica en Andalucía. Esta es una noticia que no le agradará a la prensa peruana infestada de intereses.
En reunión de emergencia realizada este viernes, la Asociación de alcaldes de Arequipa acordó solicitar al Gobierno la inmediata suspensión del proyecto minero Tía María.


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