
En el mes de marzo, cuando se empezaron a registrar los casos de coronavirus en Argentina y se inició la cuarentena obligatoria, el precio de la carne registró un aumentó del 5,8% en promedio e comparación con febrero. Desde la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes llamaron a «no convalidar precios de locura» y responsabilizaron a los carniceros y matarifes por los incrementos.
Desde hace días, los huecos de las góndolas dejan al descubierto la falta de productos. “Fui a comprar un maple de huevos, que la semana pasada estaba 140 pesos, y me lo cobraron 200”, advertía un vecino de Lanús. Sin embargo, este valor no parece tan alocado si se tiene en cuenta que una verdulería de Monte Chingolo lo vende a 300, a razón de 10 pesos por huevo.
“Los comerciantes de barrio se están abusando con los precios”, advierte un hombre de Lanús Este, quien precisa que el kilo de lechuga se vende a 250 pesos. Silvia, otra residente del partido, advierte que en el supermercado Día% de Viamonte “no respetan los precios de las góndolas”. “Si un producto sale 116, en la caja te lo cobran 149. Y así con todo”, alerta la mujer. “Hice la queja en el local y en Defensa del Consumidor, pero la cosa sigue igual”, apunta.
El vocero de la Federación de Autoservicios y Supermercados Propiedad de Chinos (Fesach), Miguel Angel Calvete manifestó que tienen en la entidad 112 comercios en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano que cerraron sus puertas hasta el fin de la cuarentena. De acuerdo con su información, “muchos comerciantes acusan falta de mercadería, temor a no poder respetar los precios máximos y que los clausuren por falta de personal”.