
NOTA DE PRENSA
El Consulado General informa a la comunidad peruana y, en especial, a los miembros de mesa que participaron en la jornada electoral del 10 de abril pasado que, lamentablemente, el impase surgido por la demora de los correspondientes refrigerios y, en algunos casos, por haber llegado no en buen estado, se debe a un suceso totalmente ajeno a la voluntad del Consulado General y a la forma como se había planificado la contratación y distribución de alimentos que, se supone, debería haber llegado en el horario de 12.30 a 1.30 de la tarde.
Al lamentar este evento de carácter extraordinario, el Consulado General se puso en contacto con el proveedor, quien refirió que los transportes de la empresa, junto con él, sufrieron un robo que complicó la distribución de alimentos e, inclusive, la interrupción de las camionetas en el horario pactado. Por ese motivo, el Consulado General dispuso, a manera de emergencia, la compra de sándwiches y otros alimentos, mientras que llegara la camioneta de distribución.
Cabe señalar que, desde antes del mediodía, cada una de las 3 personas que conformaron las mesas recibieron 2 gaseosas de 2 litros por mesa, que fueron contratadas con otros proveedores.
El Consulado General expresa sus sinceras disculpas por este inconveniente señalado, generado por un hecho fortuito, fundamentalmente.
De otro lado, este Consulado General reitera su pleno compromiso con el proceso de elecciones –segunda vuelta- que se realizará el 5 de junio próximo. Por otra parte, el Consulado felicita a nuestros connacionales que concurrieron a sufragar, a pesar que de no existir multa alguna por ser omiso al sufragio (Artículo 4 de la Ley Nº 28859 – Ley que suprime las restricciones civiles, comerciales, administrativas y judiciales; y reduce las multas en favor de los ciudadanos omisos al sufragio), señalando que de un promedio de más de 12 mil personas que votaron en los 5 locales de votación solamente en 3 quedaron grupos muy reducidos, entre 50 y 100 personas, sin poder sufragar luego de las 4 de la tarde, a quienes el Cónsul General, en persona, les explicó la necesidad de cumplir, de acuerdo a ley, con el horario establecido.