
Una resolución que fue firmada el sábado por la titular de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y que se publicó hoy en el Boletín Oficial dispone que las líneas aéreas que operan «desde, hacia o dentro del territorio nacional» podrán programar vuelos y comercializar pasajes, pero solo con fecha a partir del 1° de septiembre. Es decir, por ahora, ninguna expectativa de vuelos ni de cabotaje ni internacionales por algo más de cuatro meses.
Según explicaron fuentes del sector, las compras futuras de pasajes les permiten a las aerolíneas hacer algo de caja en un momento de actividad virtualmente paralizada y les otorgan, además, una herramienta para renegociar los pasajes no utilizados, ofreciendo la posibilidad de reprogramarlos. «Sin la posibilidad de emitir tickets futuros les tenés que dar [a los compradores] un voucher, que tal vez no quieran aceptar, o devolverles la plata, lo que te puede generar una corrida de devoluciones», señalaban.
La Junta de Líneas Aéreas (Jurca) no se quedó callada. «La abrupta caída de la demanda y el impacto en los ingresos ya ha generado un escenario crítico para los operadores, que sólo podría agudizarse si la autoridad sostiene esta decisión de cerrar las operaciones regulares durante tanto tiempo, determinación que resulta inédita en la región y en el mundo. En las últimas horas los miembros de Jurca han recibido llamados tanto de las casas matrices como de embajadas y consulados, que manifestaron su sorpresa y lógica preocupación frente a esta situación», señaló Felipe Baravalle, Director Ejecutivo de la entidad. (LN)